"Enhorabuena! Es una web, clara, directa y con la información justamente detallada ;-). Tan solo un apunte para ser crítica jejeje: Tanto en la página de entrada como en algún otro lugar de la web hablas en femenino y aunque la mayoría de tus alumnas sean mujeres, tú que ERES HOMBRE, debes pluralizar NIÑOOOO. Tú mejor que nadie sabes que la danza no es solo para mujeres y debes impulsarlo así aunque la corriente general en este momento sea otra ¿vale? Ea, queda dicho ;-)"
Uno de mis profesores de Interpretación a quien más aprecio usaba el género femenino como género neutro en clase. Siempre que se dirigía al grupo hablaba de sus actrices o de sus alumnas. En clase éramos justo mitad chicos y mitad chicas.
Este maestro, porque era un maestro, decía que durante siglos a la mujer le había parecido normal que se usara el género masculino como neutro, y no por ello había dejado de ser mujer ni perdido su feminidad. Y que ahora, en estos tiempos de tanta reivindicación feminista, debíamos aprender a usar lo femenino como género neutro sin que ello causara bromitas ni debates. En fin, que se usara con normalidad. A fin de cuentas al hombre no se le va a caer el pito a cachos por eso.
Esto al principio causaba risa y sonaba raro, pero con el tiempo era algo totalmente normal. Y es que debería ser así.
En mis clases uso el femenino como género neutro. Me parece más justo puesto que las alumnas son mujeres al 80% o más. ¿Y pasa algo? Pues no, porque es ya algo normal, afortunadamente. Y también diré que nunca ningún alumno hombre se ha sentido molesto por ello.
Recibir a los visitantes de mi web con un "bienvenidas", usar en clase el femenino como género neutro o incluso ponerme en clase una camiseta que reze "Encantada de la vida" no afecta en absoluto a mi condición de hombre, ni a mis hormonas ni a mi neuronas. Aunque lo de la camiseta sí que afecta a mi estado de ánimo, porque me río y porque provoca la risa en los demás. Y reír tiene aún más beneficios terapéuticos que la danza del vientre, o no?
Pues eso, que viva el vino y las mujeres!
Esto al principio causaba risa y sonaba raro, pero con el tiempo era algo totalmente normal. Y es que debería ser así.
En mis clases uso el femenino como género neutro. Me parece más justo puesto que las alumnas son mujeres al 80% o más. ¿Y pasa algo? Pues no, porque es ya algo normal, afortunadamente. Y también diré que nunca ningún alumno hombre se ha sentido molesto por ello.
Recibir a los visitantes de mi web con un "bienvenidas", usar en clase el femenino como género neutro o incluso ponerme en clase una camiseta que reze "Encantada de la vida" no afecta en absoluto a mi condición de hombre, ni a mis hormonas ni a mi neuronas. Aunque lo de la camiseta sí que afecta a mi estado de ánimo, porque me río y porque provoca la risa en los demás. Y reír tiene aún más beneficios terapéuticos que la danza del vientre, o no?
Pues eso, que viva el vino y las mujeres!
